¿Qué es y cómo está nuestra movilidad social en Coahuila?
- Santos Comunicaciones
- 15 may
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La movilidad social es la posibilidad real de que una persona mejore su condición económica, educativa y laboral respecto al hogar en el que nació. En términos sencillos: que el origen no determine el destino.

En México, este sigue siendo uno de los grandes desafíos nacionales. El Centro de Estudios Espinosa Yglesias define la movilidad social como la capacidad de superar la situación socioeconómica de los padres, pero advierte que en el país esto ocurre poco: el 73% de las personas nacidas en el sector con menos recursos económicos continúa en pobreza por ingresos.
Además, solo 1 de cada 10 personas cuyos padres tuvieron primaria o menos alcanza estudios profesionales, mientras que quienes nacen en hogares con padres profesionistas tienen siete veces más posibilidades de lograrlo.
En el caso de Coahuila, el panorama es mixto: hay fortalezas importantes, pero también áreas de oportunidad. Por un lado, el estado tiene una base industrial sólida, empleo formal, presencia manufacturera, vocación automotriz, metalmecánica, energética, logística y de servicios. También muestra mejores condiciones laborales que muchas entidades del país.
De acuerdo con INEGI, al segundo trimestre de 2025 la pobreza laboral en Coahuila fue de 22.2%, menor que el promedio nacional de 35.1%; además, entre el segundo trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025 bajó de 23.8% a 22.2%.
Sin embargo, que Coahuila esté mejor que el promedio nacional no significa que la movilidad social esté garantizada. El mismo INEGI reporta que, aunque el ingreso laboral real per cápita en el estado creció de 3,105.54 pesos a 4,194.55 pesos entre el primer trimestre de 2016 y el segundo trimestre de 2025, todavía existe una parte importante de la población cuyo ingreso no alcanza para cubrir la canasta alimentaria. También hay diferencias entre sectores: en el último año medido, 8 de 10 sectores mejoraron ingresos, pero la construcción registró una disminución de 3.8%.

Las áreas de oportunidad son claras: elevar la escolaridad efectiva, fortalecer competencias laborales, reducir brechas digitales, impulsar habilidades de liderazgo, mejorar la productividad, profesionalizar mandos intermedios y conectar mejor la capacitación con las necesidades reales de las empresas.
La movilidad social no depende únicamente de “echarle ganas”; depende de acceso a educación pertinente, empleos de calidad, redes de oportunidad, tecnología, capacitación continua y cultura de mejora.
El CEEY advierte que el problema nacional es complejo y urgente, porque México necesita medidas para que “el origen deje de ser destino”.
En este contexto, Santos Capacitaciones aporta de manera significativa a la movilidad social del noreste de México, al ofrecer formación práctica, actualizada y orientada al trabajo real, ayuda a que profesionistas, trabajadores, mandos intermedios, emprendedores y empresas desarrollen competencias que sí abren puertas: liderazgo, comunicación, herramientas digitales, inteligencia artificial, productividad, seguridad, ventas, administración, competencias humanas y desempeño laboral.
En una región como Coahuila, donde la industria y los servicios requieren talento cada vez más preparado, capacitar no es solo enseñar: es crear oportunidades concretas para que más personas crezcan, mejoren sus ingresos y construyan un futuro profesional más digno.


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